Estimulación temprana: por qué los primeros seis años
La plasticidad cerebral está en su punto máximo entre el nacimiento y los 6 años, y después disminuye drásticamente. Qué significa eso en la práctica y qué no es estimulación temprana.
La estimulación temprana es el conjunto de técnicas y métodos que, aplicados de manera constante, permiten desarrollar al máximo las capacidades cognitivas, físicas y emocionales de un niño. No son ocurrencias: son producto de años de investigación científica que determinaron que el cerebro llega al mundo con una enorme capacidad de desarrollarse en los primeros años de vida.
Esa cualidad se llama plasticidad neuronal, y permite que el cerebro forme nuevas y eficaces conexiones frente al estímulo correcto. Si bien las neuronas mantienen cierta capacidad de regenerarse durante toda la vida, la plasticidad cerebral disminuye drásticamente con los años. Entre el nacimiento y los 6 años está en su apogeo. Ese período es una ventana, y conviene aprovecharla.
¿Desde cuándo?
Hay estudios que sostienen que ya al cuarto mes de gestación un bebé reconoce la voz de su madre y reacciona a sus emociones. Por lo tanto, la estimulación debe comenzar de manera activa desde el nacimiento. Los colores, la música, las palabras y los afectos influyen —a favor o en contra— en el desarrollo integral del niño.
Lo que NO es estimulación temprana
No se trata de adelantar conocimientos ni de llenar al niño de estímulos, porque el efecto estaría lejos de ser positivo. Debemos respetar los tiempos de desarrollo de cada niño, entregándole experiencias enriquecedoras y positivas.
Esa distinción es central en nuestro proyecto. Un niño sobreestimulado no aprende más rápido: aprende peor. Por eso el proceso debe involucrar a los pedagogos, a la familia y también al niño como parte activa. Necesita espacios de aprendizaje guiado, pero también de descanso y de juego libre: espacios que le permitan explorar y descubrir por sí mismo, en un entorno que no lo limite y que tenga todos los elementos de seguridad necesarios.
Cómo se hace en Kids Way
El proceso comienza desde que el niño o niña ingresa a sala cuna. Trabajamos con personal especializado y somos aliados permanentes de las familias, generando un entorno de aprendizaje y de apego seguro. El currículum aborda con el mismo énfasis cuatro áreas: el desarrollo cognitivo, el motor, el del lenguaje y el socioemocional.
La música tiene un lugar propio dentro del modelo: cada semana hay audiciones musicales e instancias para disfrutarla. Está demostrado que prepara la mente para el aprendizaje de otros idiomas, es un vehículo de afectos y fomenta el desarrollo social.
¿Quieres conversarlo con una especialista?
El Centro de Estimulación de Kids Way atiende a niños y niñas de la comunidad en general, con fonoaudiología, psicología infantil y terapia ocupacional.



